Hoy quisiera continuar y posiblemente completar nuestro análisis de la medicina regenerativa. Quiero considerar cuál es su situación actual y cómo pueden los cristianos orientarse en el complejo laberinto de tratamientos. Como quizá recuerden, en el número anterior de esta revista hablamos de que la medicina regenerativa es el intento del hombre de recrear sistemas orgánicos. Describimos cómo se intentó utilizar tejido fetal debido a su baja tasa de rechazo por parte de quienes lo recibían. Desde el punto de vista médico, esto era problemático porque, si se utilizaba a gran escala, se necesitarían grandes cantidades de fetos abortados. Más adelante se estudiaron en profundidad las células madre embrionarias. En este caso, se disecan (se cortan en partes) embriones, que son seres humanos recién concebidos en sus primeras etapas, y se extraen células madre.
Piensen en las células madre como adultos inmaduros e indolentes que viven en los sótanos de sus padres, sin rumbo y sin saber qué quieren hacer con sus vidas. Con un poco de estímulo y orientación, por fin pueden encontrar su camino, descubrir una habilidad especializada y un papel importante en la vida. De manera semejante, los científicos han descubierto formas de «programar» estas células madre, «alentándolas» a especializarse en tipos de células, como las nerviosas, cardíacas, sanguíneas y productoras de insulina. Luego estas células se cultivarían en un laboratorio y se utilizarían para reparar o reemplazar el tejido enfermo o lesionado.
Sin embargo, «extraer» células madre de embriones provoca la destrucción de este (el embrión). Esto es obviamente problemático para los cristianos, pues saben que una de las siete cosas que el Señor declara abominación son las …manos que derraman sangre inocente —Pr 6:17. Además, el sexto mandamiento ordena: No matarás —Éx 20:13. Como la comunidad científica reconoció estas objeciones, hubo presión para encontrar una alternativa.
El apóstol Pablo afirma: No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar —1 Co 10:13. Sus palabras son tan ciertas hoy como lo eran hace 2000 años. Aunque los cristianos padecen enfermedades con la misma frecuencia que los no cristianos, la medicina moderna puede presentar la «tentación» de un tratamiento y de alivio de una enfermedad o lesión que en realidad es inmoral. Pero Dios es fiel, y su salida es doble. Ante todo, dio a su Hijo para llevar nuestras cargas. Es a este Gran Médico a quien siempre debemos acudir primero.
En el caso de los tratamientos con células madre, resulta que se descubrió que estas células madre inmaduras no solo se encuentran en embriones humanos, sino también en todas las personas, desde los bebés hasta los adultos. Esta puede ser la «salida» física para sus hijos fieles. Estas células madre inmaduras (que por lo general se obtienen del tejido adiposo o de la médula ósea de un paciente) pueden cultivarse, mantenerse en cultivo y utilizarse tan bien como las células madre embrionarias. Resulta que las «células madre adultas» han sido en realidad más eficaces clínicamente, puesto que están «diseñadas a medida» para cada persona y provienen de su propio cuerpo; por lo tanto, el rechazo casi no representa un problema.
También se ha demostrado que las células madre del cordón umbilical son útiles, en particular para tratamientos de huesos y cartílagos. Así como ha habido obstáculos que superar al utilizar células madre embrionarias, también hay problemas para desarrollar tratamientos con células madre adultas o del cordón umbilical. Piensen de nuevo en una célula madre como un adulto inmaduro e indolente. El simple hecho de que «pase el rato» con un maestro carpintero no lo convertirá en un maestro carpintero si lo único que hace es buscar entretenimiento en su teléfono celular. Las células madre, como los aprendices, necesitan capacitación y orientación intensas y enfocadas para convertirse en especialistas en el campo de su elección. Aprender a activar estos «interruptores» quizá sea uno de los mayores desafíos. La idea principal es que inyectar células madre que no han sido «programadas» o «entrenadas» en tejido dañado o enfermo no hará que automáticamente «sepan» en qué convertirse ni cómo funcionar.
De manera similar, poner a un joven aprendiz de electrónica en un autobús que se dirige a una ciudad que acaba de sufrir una falla en la red eléctrica no restaurará el suministro eléctrico. La analogía consiste en colocar células madre en el cerebro de una persona que ha sufrido un accidente cerebrovascular o de una víctima de un accidente que quedó parapléjica, con la esperanza de que las células madre «sepan» qué hacer y qué conexiones específicas reparar para restaurar la función. Puede que esto no funcione como se espera. Esperar que tenga éxito sería inútil a menos que también se resuelvan estos problemas.
Luego queda el problema persistente de que estos jóvenes entusiastas (las células madre) sepan cuándo detenerse. El problema de que el tejido fetal se convierta en tumores cancerosos también debe abordarse con las células madre. A este respecto, hay una excepción: por lo general, no se sabe que las células madre del cordón umbilical se vuelvan malignas.1
Esta es una breve lista de tratamientos en desarrollo que utilizarían células madre:
- Degeneración macular—Reparar una retina dañada.
- Lesión de la médula espinal/accidente cerebrovascular—Reparar el tejido nervioso.
- Quemaduras—Reparar el tejido cutáneo.
- Insuficiencia cardíaca congestiva—Reparar el tejido cardíaco dañado.
- Diabetes—Reemplazar o aumentar el tejido pancreático que produce insulina.
- Artritis—Reparar el cartílago dañado.
- Enfermedades autoinmunes (lupus, esclerosis múltiple)—Destruir el sistema inmunitario que ataca al propio cuerpo y reemplazarlo o «reiniciarlo» con un nuevo sistema inmunitario derivado de las propias células madre de la persona.
- Leucemias—Destruir las células sanguíneas cancerosas y reemplazarlas por nuevas células sanguíneas derivadas de células madre.
- Órganos nuevos—Reemplazar órganos enfermos, dañados o afectados por cáncer, como el riñón, el hígado o el páncreas, por órganos derivados de las propias células madre del paciente, cultivados en un laboratorio y trasplantados quirúrgicamente, sin necesidad de medicamentos contra el rechazo.
Como pueden ver, hay una lista muy larga de enfermedades y dolencias que podrían recibir tratamientos eficaces con células madre. Soy muy optimista y creo que, dentro de una década, habrá remedios para muchas de estas dolencias que estarán disponibles de forma generalizada. Sin embargo, aprender a producir células madre especializadas con precisión en tipos específicos de tejido, aprender a activarlas y luego desactivarlas en el momento necesario (una vez terminado el trabajo), y aprender a «enseñarles» dónde y cómo reparar tomará tiempo.
No soy el único que se entusiasma con las posibilidades. Por eso han surgido cientos de clínicas de células madre en todo el país, que tratan de aprovechar el entusiasmo. Pero ¿se ajustan a la realidad las afirmaciones de alguna de estas clínicas? ¿Cuáles son legítimas? Sé que hay muchas clínicas que ofrecen tratamientos con células madre para diversas dolencias, así que ahora veamos algunos de los tratamientos disponibles hoy: los que cuentan con pruebas de que realmente ayudan, además de expectativas realistas. Veamos también algunas de las posibles complicaciones, para ayudarnos a tomar decisiones informadas.
Primero, los riesgos y las complicaciones
- Introducción de infecciones—Por ejemplo, las bacterias que viven en la piel pueden entrar en el espacio articular mediante una simple inyección y destruir la articulación, incluso en las condiciones más limpias.
- Desplazamiento de las células madre desde el lugar de aplicación, de modo que no lleguen adonde se pretende o no permanezcan confinadas al área específica del tratamiento—Un estudio en el que se trataron cerdos con células madre inyectadas en zonas de un corazón dañado tras un infarto mostró una recuperación casi completa de la función, pero luego el nuevo tejido cardíaco siguió creciendo y acabó llenando la cavidad de bombeo del corazón, lo que provocó la muerte de todos los cerdos.
- Transformación de las células madre en tipos celulares inesperados o inadecuados—Células madre utilizadas con fines estéticos faciales se han transformado en hueso.2
- Formación de tumores—Hay casos documentados de diferentes tumores, incluidos tumores cerebrales y renales, que aparecieron después de que pacientes fueran tratados con células madre por accidente cerebrovascular e insuficiencia renal.
- Falta de eficacia esperada—Hay casos documentados de personas con degeneración macular tratadas con células madre inyectadas en el ojo que terminaron ciegas.
- Las células madre no se pueden retirar—A diferencia de los medicamentos, como una píldora o una inyección, si algo sale mal no basta con omitir la siguiente dosis. Una vez introducidas, las células madre no se pueden retirar. El curso que se ha iniciado continuará.
Es difícil conocer las tasas de complicaciones, ya que no hay obligación de notificarlas cuando los tratamientos se realizan fuera de investigaciones clínicas formales.
A continuación, los beneficios conocidos
La FDA (la Administración de Alimentos y Medicamentos del gobierno, encargada de la seguridad sanitaria) ha aprobado tratamientos con células madre para decenas de cánceres de la sangre (leucemias) y enfermedades de la sangre que utilizan células madre del cordón umbilical. Aunque no cuentan con la aprobación de la FDA, los estudios han mostrado ciertos beneficios del uso de células madre en aplicaciones ortopédicas, en particular para la artritis de las rodillas. (El uso de células madre con estos fines ortopédicos, sin necesidad de estimularlas previamente para que se conviertan en células cartilaginosas, parece ser la excepción a la regla. Recuerden que la mayoría de las células madre deben especializarse antes de utilizarse). ¡Eso es todo! Aparte de esto, la mayoría de los demás usos de células madre solo deberían considerarse altamente experimentales o muy sospechosos de ofrecer beneficios exagerados. ¿Podría haber otros tratamientos beneficiosos que no estén aprobados por la FDA? Quizá, pero es importante comprender que las afirmaciones a menudo han ido muy por delante de la ciencia.
Entonces, ¿cómo se puede saber? Estas son algunas cosas que conviene tener en cuenta al elegir proveedores de tratamientos con células madre, así como señales de alerta que pueden indicar si hay mejores lugares a los que acudir para recibir atención médica. (Estos puntos también son ciertos para casi cualquier otro tratamiento):
- Consentimiento informado—Todo tratamiento médico tiene riesgos y beneficios. Estos deberían comentarse con usted de forma rutinaria y con antelación, sin que tenga que preguntar. Cualquier profesional que afirme que no hay riesgos y que solo hay beneficios, o bien no tiene suficientes conocimientos o no es suficientemente honesto.
- ¿Pueden manejar las complicaciones?—Las inyecciones articulares a veces pueden provocar infecciones. Estas pueden ser graves y llegar a destruir la articulación. Tales complicaciones no se tratan simplemente con antibióticos, sino con cirugía. Es mejor que estos tratamientos con células madre los realice un cirujano ortopédico o un profesional que tenga una estrecha relación con uno, por si surgen complicaciones. Del mismo modo, los tratamientos que involucran nervios deben ser realizados por neurólogos o neurocirujanos.
- ¿Está la clínica adecuadamente equipada?—Las células madre deben manipularse de forma apropiada. El transporte de células madre umbilicales y una descongelación incorrecta por parte del proveedor pueden reducir drásticamente su número, lo que puede influir mucho en el éxito del procedimiento. Además, estas células pueden estar en un estado de «choque» si no se vuelven a cultivar adecuadamente después de descongelarlas. Esto les permite volver a entrar en una fase de crecimiento deseable.3 Puede que se necesite un laboratorio especializado y un microbiólogo en plantilla para cultivar y cuidar adecuadamente las células madre, y garantizar un buen control de calidad. Por lo general, esto requiere un entorno universitario, no simplemente una pequeña clínica o consultorio con una enfermera que descongele las células madre después de recibirlas mediante un servicio de entrega al día siguiente. Los sitios web llamativos, los folletos coloridos y las cenas informativas no bastan.
- Se «experimenta» con cobayas y ratas; las personas participan en «ensayos clínicos».—Evite a cualquier profesional que diga que está haciendo experimentos. Los ensayos clínicos en personas, supervisados por comités de ética, solo se realizan después de que los experimentos con animales hayan mostrado un bajo riesgo de daño y una buena probabilidad de éxito. Si un tratamiento es muy eficaz, la FDA ha sugerido que tan solo 42 participantes pueden demostrar una seguridad adecuada para conceder la aprobación. No es un umbral exageradamente alto que superar. Además, por lo general se espera que los pacientes que participan en ensayos clínicos cubran solo costos mínimos, si es que tienen que cubrir alguno. Los profesionales que «experimentan» con personas rara vez lo hacen gratis.4
- Afirmaciones realistas.—¿Su profesional afirma tener un éxito del 100 por ciento? En ese caso, es mejor salir corriendo (si sus rodillas se lo permiten) que simplemente irse caminando. Los tratamientos para las rodillas, por ejemplo, quizá solo retrasen la necesidad de reemplazarlas en muchas personas. Algunas podrán evitar la cirugía, pero desde luego no todas. No espere una cura. Además, ¿hacen afirmaciones que van mucho más allá de lo que se reconoce comúnmente? ¿Aseguran curar el alzhéimer, el párkinson u otras dolencias sin aprobación de la FDA? No puedo descartar por completo la posibilidad de que tales tratamientos existan en algún momento futuro. Sin embargo, estos profesionales deberían poder señalarle estudios publicados (y proporcionárselos). Si hay una cura milagrosa, el mundo debería poder beneficiarse de ella, y quien la haya descubierto debería poder patentarla para obtener beneficios económicos al compartir sus técnicas y descubrimientos con el resto del mundo. De ese modo, se somete a pruebas y verificaciones independientes. Hay que evitar a cualquiera que tenga una cura «secreta» que solo esa persona posee.
- ¿Tiene sentido?—No tiene sentido, por ejemplo, inyectar simplemente células madre en el torrente sanguíneo para tratar trastornos nerviosos si un laboratorio no las ha inducido a especializarse —en células nerviosas, cardíacas, etc.—. En los ensayos clínicos de tratamientos legítimos, primero se especializan las células madre y luego se aplican directamente en la zona afectada. Por ejemplo, se inyectan tipos específicos de células nerviosas directamente en zonas específicas del cerebro, y células cardíacas directamente en el tejido cicatricial del corazón. Recuerden al adulto indolente (la célula madre sin especializar). No pueden esperar ponerlo en un autobús (inyectarlo en una vena), enviarlo a la gran ciudad (el cuerpo) sin instrucciones sobre qué hacer (dejándolo sin especializar), sin que sepa adónde ir (para encontrar de algún modo la parte enferma del cuerpo) y luego esperar mágicamente que tenga éxito.
- La venta agresiva.—¿Le están diciendo que, o le hacen sentir que, «se lo perderá» si rechaza el tratamiento? ¿Los anuncios de la clínica incluyen testimonios con aclaraciones como «Los resultados individuales pueden variar; no se afirma que los testimonios representen resultados típicos ni se pretende indicar o garantizar que alguien obtendrá resultados iguales o similares…»? Como dice el viejo refrán, si algo parece demasiado bueno para ser verdad (sobre todo si se lo dicen expresamente), probablemente lo sea. En estos casos, considere que lo más probable es que las afirmaciones sean algo exageradas, y también considere acudir a alguien que pueda ofrecerle expectativas más honestas.
Ruego que Dios les conceda sabiduría: Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada —Stg 1:5.
Nota especial:
Algunos padres me han manifestado interés en llevar a sus hijos a Japón para que reciban allí las vacunas, si no podemos hacer que se envíen a Estados Unidos. Si hay lectores de esta revista que también están interesados, pónganse en contacto con The Berean Voice para que podamos planificar y coordinar lo necesario. Encontrarán la información de contacto en la cubierta interior de cualquier ejemplar de la revista The Heartbeat of the Remnant.
1 Chen G., Yue A., Ruan Z. Las células madre mesenquimales derivadas del cordón umbilical humano no sufren transformación maligna durante el cultivo prolongado en un medio sin suero. PLoS One. 2014;9:1–9.
2 https://www.scientificamerican.com/article/stem-cell-cosmetics/?redirect=1
3 https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3279133/
4 http://iacld.ir/DL/elm/95/clarifying%20stem%20cell%20therapy%60s%20benefits%20and%20risks.pdf



